sábado, 31 de agosto de 2013

En la previa dejamos atras a Peñarol con un claro 3 a 0

Tras un primer tiempo parejo, el equipo de Javier D’Archivio desniveló en el complemento a partir de su decisión para presionar y forzar el error rival. Deportivo Norte lo espera en la final
Tras un primer tiempo parejo, el equipo de Javier D’Archivio desniveló en el complemento a partir de su decisión para presionar y forzar el error rival. Deportivo Norte lo espera en la final
No le sobra juego a este Kimberley versión local. Pero en el equipo de Javier D’Archivio abunda la decisión, la convicción y el hambre para ir siempre detrás del triunfo. La intensidad es su sello y funciona como el motor para, de a poco, ir desarmando a sus rivales. Este sábado, en la cancha de San Lorenzo, lo padeció Peñarol, que tras un primer tiempo parejo, terminó sucumbiendo en el complemento ante su capacidad para presionar y forzar errores. Así, con otro 3 a 0 a su favor, el “Dragón” jugará una nueva final en el fútbol local el próximo sábado ante Deportivo Norte.
No tiene una figura excluyente Kimberley, pero la estructura se sostiene a partir del esfuerzo colectivo, con una idea madurada desde lo táctico y respaldada por una muy buena condición física. Esos atributos le alcanzan al “Verde” para disimular ausencias de peso (intervienen muy pocos jugadores afectados al torneo Argentino B) y para ganarles por cansancio a sus oponentes de turno.
Ayer Peñarol logró incomodarlo en el primer tiempo. El equipo de Juan Carlos Eito llevó el trámite lejos de su arco, evitó perder el balón en zonas peligrosas y descansó en los pies de Martín Prado, astuto para proteger el balón y hacer amonestar a medio Kimberley.
No obstante, el enganche desperdició la situación más clara de la etapa. A los 12’, Burattini retrocedió para asociarse y armó una gran jugada, con pared incluida con Pastorino, para luego habilitar a Prado, que burló el achique de la defensa kimberleña y, mano a mano con Villar, quiso colocar un remate que se fue besando el poste derecho del arquero. Peñarol sabía que iba a ser difícil tener otra chance tan clara, con tanto tiempo y espacio para definir.
Lejos estuvo Kimberley de desplegar sus atributos en ese primer tiempo. Su presión no resultó tan sincronizada y recuperó el balón demasiado lejos del arco rival como para meter ese pase vertical que tanto disfruta. Para colmo, no estuvo preciso y sus delanteros siempre recibieron en situaciones incómodas. Y pese a que Julián Cardellino preocupó con algún desborde, no pudo generar ocasiones con demasiado riesgo.
Pero Kimberley aumentó su agresividad en el segundo tiempo y, de a poco, fue partiendo a un Peñarol cauteloso. El equipo de D’Archivio redujo la distancia entre sus líneas y tomó la decisión de buscar el triunfo con sus armas. Presionó más arriba, obligó siempre con sus delanteros y se adueñó del trámite.
La primera situación llegó a los 19’, con un remate cruzado de Alarcón que se estrelló en el poste. Pero el gol para abrir el marcador resumió buena parte de la esencia de Kimberley: iban 22’, cuando Emiliano Fortete, uno de los zagueros, fue decidido a buscar una pelota que parecía perdida. El pibe llegó, obligó a Ramírez a cerrar y forzó el tiro de esquina, que derivó en la ejecución de Ferreyra y en un certero cabezazo de Alarcón en el primer palo.
El gol pareció desmoronar el plan de Peñarol, mientras que Kimberley mantuvo la intensidad a tope. Y la historia se empezó a definir a los 35’, cuando tras un tiro libre de Zamorano que sacó Tontikián, Alarcón metió el centro y, luego del esforzado despeje de Ramírez, Cardellino sólo tuvo que empujarla.
El propio Cardellino le puso cifras definitivas al encuentro a los 38’, cuando fue con decisión a buscar un balón aéreo enviado por Pablo Torres y le ganó en el salto a Tontikián, para luego convertir con el arco a su merced.